Nos encontramos a tejer cobijitas para las familias afectadas por el sismo. Traes tus manos y nos ayudamos entre todos.
Quiero participarDespués del sismo que sacudió a Colombia el 10 de agosto, Laura, de Crochet Vibes, tuvo una idea muy sencilla y muy poderosa: tejer para ayudar.
Así nació Abracemos a Colombia, una iniciativa que empezó a reunir a tejedoras y tejedores de todo el país para crear cobijitas que llegaran a las familias afectadas. Cada persona podía tejer una cobijita completa o aportar pequeños cuadrados —los famosos grannys— que después se unirían con los de muchas otras.
Desde Medellín, El Tejedero y Desenlace nos unimos a esta red y empezamos a organizar las Tejetones: encuentros para reunirnos a tejer, unir grannys y seguir construyendo juntos esas cobijitas.
No tenemos que hacer algo enorme para ayudar. Podemos empezar por aquello que sabemos hacer.
En la primera Tejetón en Medellín se encontraron personas de diferentes edades, ciudades y niveles de experiencia. Algunas llevaban años tejiendo; otras apenas estaban aprendiendo. Algunas llegaron con sus grannys listos y otras se sentaron a hacerlos allí por primera vez.
Y entre todas hicimos algo que ninguna habría podido hacer sola.
Gracias a una generosa donación de Coats tendremos hilos para repartir entre las primeras personas que lleguen. Y si tienes hilos en casa y quieres traerlos, ¡también son bienvenidos!
Si quieres, lleva una carta o una nota para la persona que recibirá la cobija. Puede ser anónima. Lo único importante es que la escribas con el corazón.
También puedes ayudar uniendo grannys, y allá entre todos nos ayudamos y nos enseñamos. Ese es justamente el punto: nadie llega sabiendo todo, y nadie se va sin haber aportado algo.
Elegimos el Jardín Botánico porque desde el 11 de septiembre allí se celebra la 20ª Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín, diez días de encuentros alrededor de la lectura, con entrada libre.
Así que el plan es doble: vienes a tejer con nosotros y de paso te quedas paseando por uno de los eventos más bonitos de la ciudad.
No hay cupo limitado, pero saber cuántos somos nos ayuda muchísimo a organizarnos.
Cada granny es pequeño. Cada gesto puede parecer pequeño. Pero cuando muchas manos se unen, pueden convertirse en algo enorme.
Nos vemos el 12 de septiembre