Una experiencia de crochet y creación
Una flor no siempre crece donde la imaginamos. A veces aparece entre grietas, en una maceta olvidada, al borde del camino. Encuentra una forma de hacerse lugar.
Nosotras también.
Quizás florecer no siempre sea encontrar el lugar perfecto, sino aprender a florecer donde la vida nos ponga.
En esta experiencia vamos a hacer una pausa para pensar en nuestros propios lugares, en aquello que queremos cultivar y en las formas que encontramos para seguir creciendo.
Y vamos a llevar esa idea a las manos: hilo, aguja, color y una pequeña flor que al final podrás convertir en algo para llevar contigo.
Aprenderemos a crear una pequeña flor a crochet desde cero. Sin experiencia previa, sin afán.
Haremos una pausa para pensar en aquello que queremos cultivar y dejar florecer.
Cada persona podrá elegir sus colores y darle su propia personalidad a su flor.
Convertiremos la flor en un pequeño objeto que nos acompañe después del encuentro.
Un separador, un charm para el bolso… o la forma que tú le encuentres.
Al terminar podrás convertir tu flor en un objeto para llevar contigo. Un arete, un dije, un separador, un parche. Lo que quieras que sea.
Porque no todas las flores florecen igual.
Y tampoco nosotras.
La Femme llega a su séptima edición con más de 100 proyectos creativos de mujeres artistas de Colombia: artes y oficios, tattoo, música, gastrobar y experiencias.
Esta edición se inspira en Una habitación propia de Virginia Woolf, y propone el jardín como ese espacio colectivo donde nos sostenemos, nos inspiramos y nos dejamos florecer unas a otras.
Nuestra experiencia vive dentro de ese jardín. La entrada al festival es libre; solo se reserva el cupo del taller.
18, 19 y 20 de septiembre · 11:00 a.m. a 9:00 p.m.
Centro de Eventos Oviedo, Nivel 3
Te confirmamos disponibilidad y te contamos cómo hacer el pago.
Creemos que tejer es mucho más que aprender una técnica. Que crear con las manos puede ser una forma de hacer una pausa, habitar el presente, conocer gente nueva y recordar que la creatividad también es una manera de cuidar la vida.
Por eso nuestros encuentros van más allá del tejido: la conversación, los libros, el café, la música y las historias compartidas hacen parte de la experiencia tanto como el hilo.
El tejido no es la esencia. Es el lenguaje.
Dos horas. Un hilo. Una flor. Y una pregunta que quizás te acompañe mucho después.
Quiero tejer mi flor 🌸